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Un poco de historia: 
 

        Una de las teorías de los antecesores del Labrador es que serían originarios de Terranova (costa atlántica de Canadá), isla descubierta por pescadores ingleses en 1494. Allí se instaló una importante industria pesquera que convivía con negros perros “cobradores” de agua de la isla.
        Recién en 1903, los aficionados ingleses obtuvieron el reconocimiento del Kennel Club, denominando “Labrador”, a nuestro querido Retriever, que entró en el mundo de la cinofilia británica figurando como perro de caza. 
        Si bien sería oriundo de las costas Canadienses, es gracias a Lorna Countess Howe (Lady Howe) que fueron conocidos los primeros Labradores en continente americano, fundando el Labrador Club en 1916, junto con Lord Knutsford; quien a su vez, estableció el primer “estándar” para el Labrador Retriever en 1923, basado en el hermoso Labrador negro de Lady Howe: “Banchory Bolo”. Dicho estándar es una descripción del ejemplar ideal de la raza, el cual ha cambiado muy poco hasta nuestros días. 


“Banchory Bolo”

Perro de caza y compañía

        Cuando se habla del estándar de raza, se hace referencia a cómo deben ser las características ideales de la raza. No debemos perder de vista la relación que debe existir entre la función del retriever y la estructura. Su función (recobradores de caza) le exige a nuestro Labrador que sea de contextura fuerte pero muy ágil y activo. Debe tener potencia para portar la presa en terreno o en el agua y agilidad para correr tras ellas largas horas. No debe ser pesado, para poder moverse sin esfuerzo.

 

< "Pelé" y "Uno" (Gracias a Jaime Mezzera)

        Sus cualidades en el campo, su capacidad de adaptación y su devoción por el hombre, han hecho de nuestro Labrador un excelente animal de compañía, siempre dispuesto a complacernos y ayudarnos en nuestras tareas. Aquí la función de trabajo se empatiza con el temperamento, transformándolos en mascotas cuyo principal deseo es “hacernos felices”.

 

"Una", la mimosa de la casa,
siempre dispuesta a trabajar y ayudarnos. >

…pasión por el chocolate!

        Nuestra predilección por el chocolate no implica que no adoremos a negros y amarillos. Nuestros primeros Labradores fueron "choco" y nos enamoramos profundamente. Los negros dieron origen a la raza, son portadores de una textura de pelo y brillo maravillosos y es en los amarillos que resalta más la expresión tan bonita de sus caras.

 

Propietaria: Nora Loureiro - Handling y entrenamiento: Viviana Borobio
  Contacto: yaraema@gmail.com